por MethoZ el 14 Abr 2008, 03:18
La Historia de maple. Interludio. Mas alla de la vida
Los últimos miembros de los círculos mas escondidos de herejes terminaron por llegar, los lideres una vez mas se preparaban para una reunión de la máxima Corte De Herejía, necesitábamos contraatacar al Crimson en su momento de debilidad, antes de que se acercara a las fuentes benditas de Orbis, necesitaría estar en plenitud de fuerzas para romper las barreras milenarias formadas alrededor de los pozos, era el momento critico para aniquilar al demonio de una vez por todas, sin embargo las ideas estaban divididas, los herejes necesitaban probar su poder contra el ente mas poderoso, la fascinación que les causaba tal fuerza destructiva los seducía, dejar que el Crimson tomara su verdadera naturaleza era realmente peligroso, y si llegaba a robar la energía de los pozos seria el fin, además no había tiempo, el Crimson estaba disparando su energía, eso le tomaría unos días pero no lo suficiente para entrenar perfectamente a mas tropas, la Corte se fue organizando lentamente y las riñas no se hicieron esperar, nuestro Gran Maestro aun estaba ausente…de lo contrario nadie hablaría sin su permiso, me dirigía hacia la sala de reunión cuando fui interceptado por uno de mis hombres, estaba aterrado, en sus ojos vi miedo, y eso es algo extraño en nosotros…
“Mi Lord, tenemos un problema, no sabemos tiene…tiene que verlo…” me dijo con voz entrecortada, se dio la espalda y comenzó a guiarme rápidamente por los pasillos de la ultima fortaleza del continente, no sabia que diablos pasaba, si sabia que de ausentarme en la reunión estaría en graves problemas, cuando me fui acercando una tremenda energía estremeció el lugar, era como si un enorme martillo estuviera golpeando sobre nosotros, un rugido, y otro descomunal estallido, las paredes crujieron como pidiendo clemencia, era una energía conocida para mi pero no recordaba bien, era una sensación deja vu, apresure el paso, los sirvientes abrieron de par en par la mazmorra., allí encadenados mágicamente, con sus cuerpos hechos pedazos, los dos hombres que encontramos al pie de la torre de Orbis, descargaban energía intentando liberar sus cadenas, “quienes son estos hombres?” pregunte sin dejar de mirar a los furiosos prisioneros, “Methoz Y Icecrown mi Lord, al menos así nos lo dicen sus superiores…” me quede mirando fijamente los ojos rabiosos de uno de ellos, estaban inyectados en sangre, brillaban como la lava, no era normal, intente acercarme extendí mi mano y un frió cortante me hizo apartarla violentamente, “maldición no puede ser” dijo uno de mis discípulos…”Apártate Lhevit…corres peligro” esa voz tan profunda, el gran Maestro, baje la cabeza y me hice a un lado, levante la mirada poco a poco y vi la sonrisa macabra de nuestro líder, sus ojos palpitaban llenos de curiosidad, “seres increíbles encadenados como animales por no saber controlar sus emociones” dijo sonriendo…”Que falta de tacto de parte de mis hombres, discúlpenlos señores” replico con gentileza nuestro líder ante la incredulidad de todos…
Camino sin problemas hasta donde estaban ellos, las energías chocaron contra el como las olas rompen en las rocas, sin tambalearlo ni moverle un cabello, los seres estallaban en ira ante el…”vamos señores, no tienen oportunidad contra mi…hablemos, cual es su problema? Quizás pueda ayudarlos” hubo un silencio breve…”mi hogar…quiero volver a mi hogar” dijo uno con voz distorsionada…”quiero ver a mi esposa y a mis hijos” respondió el otro, “dime tu nombre soldado” dijo con autoridad el Maestro, había cambiado su semblante por uno mas humano y ya no sonreía como antes…”Methoz del reino de Bera” comencé a entender lo que pasaba, “y tu? Recuerdas tu nombre”…el Maestro levanto su mano liberando las cadenas mágicas…el hombre cayo estrellando sus restos mortales contra el piso, a su alrededor se dibujo un charco de sangre…”Icecrown…Icecrown de Bera”…el maestro libero a Methoz este se sostuvo durante unos momentos y luego descanso suavenmente contra la pared…”señores…sus almas cruzaron por un momento hacia el averno, en otras palabras, ustedes estaban…muertos, por alguna razón, encontraron la manera de regresar, su esencia se ha mezclado con alguna fuerza demoníaca…otorgándoles esa energía sobrenatural”. Era imposible…solo los mas aptos pueden pasar la prueba…cuando entrenábamos desde niños se nos enseño a navegar en el averno, hasta la zona de los ancestros, el camino debía ser recordado para siempre…al momento en que adquiríamos todas las habilidades, la prueba final dictaba tu destino…los alumnos cortaban sus venas y se desangraban hasta morir…los que conseguían regresar desde la muerte…eran ahora Herejes…
“Mi Hogar…quiero ir a mi hogar” la habitación se estremeció…”dime como esta mi hogar?” preguntaba desesperadamente Icecrown desde el suelo, desfalleciente, “lo siento hijo…los reinos que tu conoces han sido consumidos…” El llanto de aquel cuerpo desgarrado se fue desapareciendo con el estruendo de las paredes que se llenaban de un fino hielo que se iba derritiendo por un calor infernal, “mi gente no puede estar muerta” rugió Methoz cubriéndose de llamas, “voy a enviar a todos esos malditos al infierno” gruño Icecrown poniéndose de pie, su cuerpo se empezó a regenerar de una manera asombrosa, Methoz hizo lo mismo, “empuñan un gran poder que puede ser perfeccionado caballeros, ustedes no se comparan con ninguno de los de su reino, al menos aun…su enemigo esta en Orbis, esperándolos…ahora que quieren hacer?”…”Guíanos hasta el mi Señor”…El Maestro sonriente se volvió hacia nosotros…”reúne a nuestras fuerzas…que se preparen para ascender a Orbis…”